Estos
días siento alivio de no estar en la escuela este año. Un poco por los
recortes, otro tanto porque pude elegirlo. Sin embargo, esto no quita la
angustia que siento desde la masacre de San Cristóbal… creciendo estos días a
través de las pintadas. Esas pintadas se esfuerzan por hacer que no haya sido
un hecho aislado. Son su memorial, el pedido de no olvido. El sostenimiento de
la situación que ejercen los gurises. Y que creo, en eso, aciertan. En un
dialecto que no conocemos dicen “esto sigue”, “esto está acá”. Hay algo sano en
eso. No alcanza, claro. No tengo la menor idea si algo alcanzará. Pero
aprendimos a leer y escribir para comprender la realidad, para formar parte del
mundo. Así que acá lo intento. En minúsculas y como puedo.
la pintada de mi ciudad
en que más me quede pensando decía “mañana mueren todos”. no tenía una fecha
exacta, ni pedía que no vengan como las demás. apelaba a un temor más profundo,
más extenso y compartido. podía volver a inscribirse en otro sintagma. no como
las demás que anunciaban diecisiete barra cero cuatro tiroteo, como la fecha de
un bingo, una salida, el arroba de un instagram. los flyers. “mañana mueren
todos” me parece muchos días el texto que subyace a las noticias que miro en
elonce o las que nos aparecen cuando circulamos por las redes sociales. fárragos
de ruptura y anomia a los que hace demasiado estamos expuestos. ¿cómo no temer
a los accidentes de tránsito? ¿a los paros cardíacos? ¿a los asaltos a mano
armado? ¿a beber agua envenenada? ¿a enfermarse por el glifosato? ¿a ser
estafados? ¿a perder el trabajo? está bien, el peligro siempre existe. pero su
propagación continua, su traducción cotidiana en información, ¿nos hace bien?
¿nos hace mal? ¿nos divierte? ¿nos angustia? ¿nos prepara? ¿nos sacude? ¿nos
silencia? ¿nos expone? ¿nos contagia? ¿nos despierta? ¿nos arropa? ¿nos tira?
¿nos mete? ¿a dónde vamos a compartir todo ese temor que, fugaz y perenne como
un parpadeo, atraviesa el horizonte de nuestra mirada en la velocidad de un
titular? ¿con quién hablamos de todo eso? mañana mueren todos. ¿a dónde se va
tan rápido si no es a la llegada, a la meta, al final?
¿qué demoras proponer?
¿qué esperas?
¿se va algún lado
cuando se va lento? ¿se deja de ir a algún lado? ¿se olvida en el camino? detengámonos
acá. a ver. ¿me mostrás? ¿vos qué decías? quiero ver. ahí te quiero ver. cómo
era. cómo dijo. qué dijo. no sé qué toque. no me toques. con mis hijos, no. hasta
cuándo. por dónde. para qué. no sé cómo voy a hacer. me muero. estamos vivos de
milagro. no sé cómo seguir.
tengo pocas certezas
estos días. me entristece lo que pasa. intento ponerlo en palabritas para que
no se vuelva angustia. bajo a tomar mate y poner los pies en la tierra. dejo el
celular cada vez que voy a la escuela o a trabajar. me concentro. rezo. trato
de no tragarme todo esto, lo pongo acá.
una de las poquitas
claridades que tengo es más social que personal. viene más de afuera que de
adentro. y celebro así sea. quiere decir que algo de la cultura hizo pasaje en
mí, dentro de mí, me inscribió a la vida en común. quiero que digamos con
claridad que tirotear una escuela está mal. no pido mucho. después seguimos. antes
quisiera que digamos que está mal. acá no nos pegamos. nos sacamos la gorra en
el comedor. me tenés que pedir permiso. acá venimos a aprender. así no nos
gusta. no hacemos eso acá. eso en el baño. no tenés que tratar así a tus
compañeros. no se mata a tu compañero. pedicelo bien. no nos tiramos las cosas.
dáselo bien. nos sentamos. vamos a tratar de escucharnos. hacemos silencio. ruego
que no escuchen en todo ello una tortura sino un lazo, no una restricción sino
un intento, no una coerción sino la ceremonia mínima de la crianza colectiva. si
las instituciones educativas fuésemos aparatos ideológicos del estado tan
eficaces como viven creyendo, hubiéramos reprimido a ese chico antes que mate a
otro. pero no somos la maquinita de the wall. ojalá. estos días. estos días en
que la policía se tuvo que meter a las escuelas. en que el cge tuvo que ver que
no hay una sola norma escrita que explicite que no vamos a la escuela a matar
gente al azar. estos días que circula, para nuestro espanto, el borrador del
proyecto de libertad educativa. estos días me pregunto si cuando más cerquita
estamos de desarmar (des-armar, des-armar, des-armar) la escuela pública por
diestra y siniestra, si estos días se cumple el sueño húmedo, la fantasía
inconfesa de la sociología crítica y el análisis institucional de
desnaturalizar, desestructurar, desentrañar, desarmar la escuela pública. lucidez
más profunda sería alcanzar a pensar cómo sostener las instituciones. qué hacer
en ellas. cómo estar ahí. ¿no se dan cuenta que no estamos a la vanguardia sino
a la retaguardia?
voy un chiquito afuera.
vuelvo a mí. trato, yo trato de que estar en mí sea íntimo y social a la vez. como
leer una novela. estar dentro y fuera. quiero la vida así. entiendo la vida
así. lo que yo conozco por vida es así. a mí me agrada mi vida, estar en el
mundo, tener la ocasión de conocerme a mí mismo. no quiero que me mates. haré
lo que está a mi alcance para que así no sea. ¿hago bien en sentirme alcanzado
por tu amenaza? ¿hago mal? ¿te escucho? ¿no te escucho? ¿aparezco?
¿desaparezco? ¿me quedo? ¿me voy? ¿dónde me quedo? ¿a dónde me voy? ¿qué
espero? ¿te espero? ¿no te espero? actores invisibilizados de la escuela
secundaria actual dos puntos un adolescente armado. una escuela para todos.
mañana mueren todos. las instituciones expulsan, excluyen, dejan fuera. yo no
quiero que el muchacho armado vaya a la escuela. prefiero que ese día falte. a
mí me gusta mi vida. quiero estar acá.
¿era necesario?
hagamos algo. tomemos
una decisión. seamos claros. cuidémonos del sinsentido, a nosotros mismos, a
todos quienes nos rodean. eso incluye los estudiantes, claro. renunciemos a
algo. perdamos algo. no nos esforcemos más por algo. elijamos. sostengamos una
práctica. conozcamos una práctica. seamos alguien. tengamos cuidado. probemos
sin el celular. tengamos una pregunta mucho rato. tengamos el coraje de leer. hablemos. hagamos un escándalo. no nos olvidemos. escribamos
nuestro nunca más de las escuelas. pongamos un límite. ayúdennos a poner un
límite. intentemos por otro lado. el sentido común no le llega ni a los talones
al sinsentido. se necesita un sentido más hondo, más largo, más antiguo. vayamos
a buscarlo. tan lejos en nuestra experiencia como precisemos. preguntemos cómo
era. imaginemos. pidamos. demos gracias. digamos por favor. digamos perdón. vayamos
tan lejos como sea necesario. dónde conocí la vida. cómo era. cómo la comparto.
repartamos trocitos de ese sentido más cálido, menos fugaz, más precioso, más
nutricio. estemos aquí. embebamos de presencia la presencia. criemos. eduquemos.
eduquemos. civilicemos. eduqemos. demos pasaje. hagamos. volvamos a educar.

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