todo vuelve a mí ahora

 


La larga planicie de nuestros sueños. La proyección mullida. El inconsciente diario del mundo. El libro de las imágenes. El recorte de figuritas. El dulce clip alojado en nuestros ojos. Las tapizadas recámaras de nuestros párpados. El cofre dorado de nuestros celulares. La escama minuciosa de nuestra mirada. El ronroneo de la vibración en nuestros bolsillos. El papel glacé de las películas. El edredón de las series. Las cofias de rocío de cada telenovela. Las cintas importadas. Los vhs imantados. El abanico perpetuo de Youtube. Las películas en blanco y negro. La cajita de fósforos de cada dibujo animado. La estampita preciosa de la fotografía en este film. La pátina de hermosura impresa sobre cada fotograma de Sakura Card Captor. Las mil capturas de pantalla. El confeti bellísimo de las fotos de perfil. La premura de los flyers. Los círculos aterciopelados de messenger. Los álbumes familiares. El polvo que alcanza a capturar el proyector mientras se despliega. Los robustos dedos que han tomado esta cámara. Las piernas de los camarógrafos. Un dragón blanco de ojos azules. Cada bikini lucida en Gran Hermano. Hoy es nuestra emisión número ocho mil quinientos cuarenta y dos y estamos aquí para comenzar nuestros almuerzos de todos los días. Los decorados. La opulencia de Pornhub. Las líneas de ferrocarril incansables de los reels. Don Ramón cortando un pie de rosas para germinar. La fauna inaudita tras cada televisor. Olinda Bozán. Las canciones cuando terminan. Los abrazos que no nos dimos. Cada beso censurado del cuerpo de esta película. Niní Marshall. Enrique Pinti. Susú Pecoraro. Las manos de Benigno acariciando el vidrio divisorio en Hable con ella. Una vez Carmen Barbieri dijo que Almodóvar la había llamado. La firmeza de los pasos de Cristina entrando a la capilla ardiente. Ésta entrevista a China Zorrilla que hoy miro. Todos sus rostros mirando la cámara. Los dijes perdidos de cada una de estas imágenes. Todas las canciones de Glee sonando en mi corazón. El vídeo que hizo Pixar para la campaña it’s gets better. Las películas y las novelas en que los chicos se besan. Las novelas verticales. Los aposentos de Minecraft transmitidos en vivo y en directo. Holis bellos míos cómo están, soy yo, Martina, tu bella amiga. Antonio Gasalla. María Félix. Elizabeth Taylor. CNN en español. El atlas del cable. La primicia de nuestros ojos. La rueca insomne de las imágenes. Susana Giménez. Chespirito. La ley y el orden, unidad de víctimas especiales. La nieve cayendo lejos de mí. El secreto minarete de mis pensamientos buscando la materia de que están hechos los sueños. El fervor de mi letra intentando tocar las ilusiones. La materia con que trabajo es tan extensa. Lea Michele cantando It’s all coming back to me now. Todo vuelve a mí ahora. Todo vuelve a mí ahora y está conmigo. La necesidad de saber dónde se detuvo nuestro amor, en qué imágenes se quedó prendado, qué soñamos, a dónde nos dirigimos. Preguntarles a las imágenes qué queremos, tocar desesperados a sus puertas, pedirles que nos arrullen y nos consuelen. Traspasar su magma, su cinta helada, su frenesí inmaculado para al fin conocernos. 

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